Charla del 12 de septiembre en FM Milenium 106.7 en el Programa de Roman Lejtman «Vuelo de Regreso» sobre Propiedad Intelectual y la decisión de Apple y Amazon de que la biblioteca digital no pueda legarse
Charla del 12 de septiembre en FM Milenium 106.7 en el Programa de Roman Lejtman «Vuelo de Regreso» sobre Propiedad Intelectual y la decisión de Apple y Amazon de que la biblioteca digital no pueda legarse

El que “no se adapta, no sobrevive” es una frase muy usada para diferentes temas y parte o tiene su origen en el pensamiento del científico Británico Charles Darwin, famoso por su desarrollo de las teorías de la selección natural. La frase completa es: “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio”.
En el mundo de la tecnología existe una intrincada edificación de sistemas y de normas que dan como resultado que se puedan desarrollar acciones comerciales complejas. Así, primero fue la música, el cine, la radio, la televisión, las telecomunicaciones, Internet, y toda una serie de soportes para usar estos elementos y con cada avance se puso en conflicto el sistema de edificación de los derechos.
En los conflictos de tecnología la estrella que se repite parece ser –y es un beneficio– la propiedad intelectual. Y eso nos permite volver a analizarla desde varios puntos de vista.
Desde los conflictos de la música grabada a las videocaseteras. Luego, de los MP3 y de las reproducciones en Internet, primero con Napster –que se hizo famosa gracias a Metallica– y después Cuevana. O el caso de Megaupload. Las diferentes industrias tuvieron algunos casos que marcaron la tendencia y las industrias se fueron adaptando.
La música parece ser la industria a la que más le costó adaptarse debido a que entró en conflictos con sus usuarios o clientes. La industria editorial de libros se adaptó y generó un avance junto a sus usuarios. El cine o las series está en un término medio a través de sistemas como Netflix o Hulu, que cambiaron el rumbo y parecen marcar otra tendencia.
Las impresoras 3D tienen unos años en el mercado, pero poco tiempo como objetos hogareños: hoy se puede adquirir una impresora a un valor de $700 dólares por ebay o en el mercado local a un valor pesificado. Y al ser objetos hogareños, presentan el conflicto que al complementarse con un escáner 3D la frontera que existía de fabricar una cosa es totalmente destruida.
Los diseñadores industriales –o creadores–, las industrias que viven del diseño, sistemas legales y casi todos los integrantes de este intrincado edificio aún no encuentran las palabras y no conocen las preguntas que generó el hecho de poder fabricar objetos.
En pocas palabras, el funcionamiento de una impresora procede mediante el uso de los vectores previamente desarrollados (planos) que permiten imprimir un objeto en tres dimensiones. Eso quiere decir que a la impresora tradicional se le suma un eje y que lo que nos da es un objeto que tiene una utilidad.
En un seminario desarrollado hace unos días en Buenos Aires sobre modelos y diseños industriales, consulté al el Dr. Eli Salis de PwC sobre las impresoras 3D y específicamente sobre el uso de estos diseños. Me indicó que “aún no se tiene respuestas y no hay casos sobre los usos privados y fabricaciones de estos objetos”.
Los bares con impresoras 3D seguramente serán observados de cerca, así como los fabricantes de las impresoras y los usuarios, no por criminalizar la fabricación de un objeto o perseguir el desarrollo de objetos, sino justamente por esta falta de comprensión del tema.
Desde una pieza de una máquina que se fabrica en China o una cámara de fotos, pasando por elementos comestibles o por cualquier diseño personalizado como joyería o envases, cubiertos, elementos contenedores, etcétera, podrán fabricarse sin necesidad de recorrer distancias.
Esto cambia el concepto de transporte, el concepto de comercio y generará la necesidad de modificar las legislaciones de propiedad intelectual que conocemos, por lo que cada producto será totalmente personalizable y los usuarios serán a la vez colaboradores en los productos que adquieran o fabriquen. Esto, además, generará una necesidad de pensar un nuevo derecho de consumidores y usuarios.
La fabricación de objetos en casa mediante el uso de las impresoras 3D no solo afectará una parte del sistema, sino que generará la necesidad de repensar el sistema y adaptarse.
Guillermo Navarro @guillenavarro
+ Fuente: RedUsers
>>Este sábado vuelven las instancias de capacitación del #CicloRecalculando5 en Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA).
Actividad libre y gratuita. Comienza a las 16 (puntual).
El abogado Guillermo Navarro dará el taller «Claves para músicos sobre derechos de autor» en el que se analizarán temáticas centrales para la producción musical actual como copyright, copyleft, registro de marcas y dominio público. Además se abordará todo aquello que para un músico es importante saber sobre las sociedades de gestión (SADAIC, AADI-CAPIF).
Más avanzada la tarde presentarán sus experiencias:Sello RACRAC de Bahía Blanca, Venado Records de Neuquén y Wanaku-colectivo de Mendoza.
La participación es libre y gratuita. No requiere de inscripción previa.
Este es un evento organizado conjuntamente con Asociación Civil TRAMA. Con Secretaría de Cultura de la Nación.
jueves 1 de Agosto | 10:00 hs. | Jean Jaurès 932 | Aula 1.3

Gestión de la propiedad intelectual para áreas de diseño usando herramientas digitales y analógicas. Soluciones accesibles y rápidas en virtud de la forma de creación actual. Vinculación con las formas abiertas de protección de contenidos y su relación con el sistema tradicional. Derecho de Autor, marcas y modelos y diseños industriales desde un punto de vista práctico.
Para asistir a las actividades del Encuentro es necesario Inscribirse -gratis- antes del 12 de julio a través del formulario online. Quiero inscribirme