Las nuevas voces en la industria de la música

Cantidad de música
Una pregunta central al existir mas música disponible es conocer la opinión de los participantes del negocio musical en cuanto a cual es su impresión sobre la cantidad de música que se escucha, según Tatu Stella “por las estadísticas de internet y por la viralidad de la música claramente se escucha más, no solo porque hay mas música, sino porque internet abrió y democratizó el mundo a muchas personas anegadas a la cultura”. Nicolás Madoery apunta y refuerza el concepto al explicar que “es difícil decir si se escucha más música o menos. Creo que la escucha, como la música esta en un constante cambio. Lo que si estoy seguro es que ahora se escucha una variedad más grande de música, cada persona tiene su reproductor de música con una lista en particular, ya no depende tanto de la bajada de las grandes radios o de otros canales”. El transporte de la música es un tema central en como se modifico la escucha según Gabriel Ravarini“Se escucha más música que en ningún otro momento de la historia, principalmente porque es súper accesible y súper transportable”. Ignacia nos cuenta y pone el acento en la variedad y el acceso a obras difíciles de conseguir “Creo que hay mayor acceso a la variedad. Hoy podes conseguir interpretaciones de compositores como Claude Debussy por Torrent, músicas que sino escuchas radio clásica específicamente…no entran en tu panorama musical jamás. Me parece importantísimo eso”. Los nuevos formatos, el aumento de las velocidades de transferencia y los dispositivos digitales son elementos que colaboran en la difusión y la elección de la música, por esta razón los nuevos actores de la escena música coinciden en estos puntos y además señalan que la democratización al existir otros oferentes y además canales de distribución mejora la posibilidad de acceso.El derecho de autor y la música
Como señaláramos en la nota anterior, las necesidades de adaptación de las normas de propiedad intelectual son evidentes. En este caso las normas deben mejorar la protección a los artistas y a la vez propiciar el desarrollo de la actividad. Las propuestas alternativas al modelo establecido surgen en forma evidente y cubren otros espectros del negocio musical y consultamos si el derecho de autor ayuda o perjudica en el negocio musical. Nicolás Madoery sostiene que el modelo se encuentra en crisis y explica “Esta ‘crisis’ o nuevas alternativas en relación al derecho de autor, abren un nuevo mundo de posibilidades, y ahí es donde el negocio musical se ve afectado y beneficiado al mismo tiempo. Las grandes discográficas deciden invertir gran cantidad de dinero en combatir la piratería y muchos de los pequeños sellos, como Concepto Cero, Uf Caruf, etc, deciden trabajar con licencias de distribución libre, al realizar esto se meten en un mundo de posibilidades para los nuevos artistas” En tanto Tatu Stella afirma que “dependiendo mucho si el derecho de una obra le sigue perteneciendo al artista o a un comerciante. El derecho de autor, tal cual es hoy -valido 70 años después de la muerte del mismo-, creo que perjudica a que nuevos autores emerjan”.Las entidades de gestión
Un tema de análisis recurrente es la dificultad de acceso y la información clara que brindan las entidades recaudadoras de derechos de autor. Su falta de adaptación a las nuevas tecnologías y la defensa de un sistema en constante cambio no permiten que los nuevos usuarios puedan – o quieran- confiar en este sistema. Por esta razón muchos artistas o los nuevos sellos buscan una combinación de sistemas para obtener una mayor protección. Tatu Stella afirma ante la realidad de las entidades de gestión que “Al igual que un estado, tienen que empezar a crecer desde la herramienta que hoy es internet, si siguen defendiendo un formato obsoleto, claramente no están preocupados por el músico.” Sobre los cambios y el rol Nicolás Madoery afirma que “Las entidades de gestión de derechos de autor, aun piensan “La Internet” como un ente ajeno a ellos, de a poco se ven algunos mínimos intentos por generar acuerdos, que sinceramente no son muy buenos -nunca lo que se recauda va a los artistas-, con empresas vinculadas a internet y a la música. Además señala y propone que “necesitan cambios muy grandes, de raíz. Eso puede llevar mucho tiempo. También creo que deberíamos involucrarnos más en saber que pasa en el ‘interior’ de esas entidades, eso asusta un poco, pero es necesario.” En forma categórica Ignacia sostiene que “definitivamente no están al tanto y definitivamente necesitan adaptarse o en todo caso, nos toca a nosotros los músicos, preguntar sugerir, participar, presentar proyectos, informar y construir nuevas formas”. Estas nuevas voces en la industria de la música muestran que existen posturas alternativas y que ofrecerán soluciones en el corto y en el largo plazo para las autores ya que ellos se encuentran íntimamente vinculados al negocio de la música. Seguramente tendrán que organizarse y peticionar los cambios necesarios o simplemente crearlos. Si crees que podemos ayudarte sobre como resolver tus oposiciones, vistas o temas de marcas, escribirnos si aún te quedan dudas o agendar nuestro contacto Escribinos un mensaje @ | Mandanos un whatsapp! Guillermo Navarro + Fuente: RedUsers
La industria de la música se renueva
El que no se adapta perece, es una máxima en todas las industrias. La industria de la música se renueva. Los cambios tecnológicos, cada batalla por mantener los lugares conquistados de las empresas, la intención de mantener contentos a los usuarios mejorando las prestaciones o el diseño.

En un gran número de situaciones que podemos enumerar y que no siempre son tan fáciles de realizar se fueron dando en varias industrias que fueron modificadas por internet y la digitalización.
Los ejemplos de otras industrias
La industria editorial de libros capto rápido el mensaje y los dispositivos se adecuaron a la realidad digital ofreciendo muchos tipos de servicios para los lectores y también muchos formatos para los editores. Quizás uno de los problemas fue el precio ya que en algunos casos la versión digital tiene similar valor a la edición en papel sin el costo del material físico, pero no hay dudas que se adapto.
La industria de la música realizo un camino inverso y quizás el más complejo, determinó que su público, sus usuarios o simplemente a quienes dirigían su negocio eran infractores y a quienes debían combatir.
Parece difícil imaginarlo así de fácil, pero sin duda desde Napster – que antiguo que suena- hasta Grooveshark, Spotify y Store de Apple han pasado un sinnúmero de sucesos en la industria de la música que han cambiado la mirada y la realidad del negocio musical.
El formato físico
Las industrias se apoyan para sus decisiones sobre tendencias, es por eso que en general aparecen en forma incipiente determinados usuarios que adoptan primero la tecnología y como luego observan que resulta cómoda y útil para otros eso configura la tendencia.
El formato físico se mantuvo durante muchos años reinando sobre la industria de la música, quizás mucho más tiempo del necesario. Los usuarios dejaban de tener aparatos para lograr su reproducción y la música se transportaba cómodamente en los reproductores de todo tipo, mp3, notebooks, memorias, etc.
La música era bajada de diferentes formas, algunos realizaban copias de sus discos físicos, otros la intercambiaban y muchos la bajaban de sitios de descargas. El formato físico quedo en el olvido y todo se transformo en formato descargable o reproducible.
Los sitios como Grooveshark, Spotify o el Store de Apple comenzaron a tomar hace pocos años y realizar su adaptación del mercado. En el caso de Grooveshark ofrece un sistema de streeming de música gratuito e indica que ellos realizan el pago de derechos de autor, el sitio cuenta con publicidad, Spotify es pago y en Store de Apple uno realiza un “alquiler” de las canciones disponibles en el catalogo.
Canales de distribución. La industria de la música se renueva
Si bien las compañías habían realizado sus intentos de imponer o desarrollar canales de distribución legales, el hecho de tardar tanto en la implementación determino –quizás- que los usuarios ya no estaban habituados – y no lo están aun- dispuestos a pagar por la música.
La necesidad de cambios en la propiedad intelectual
Esta situación de cambio en la música lleva a replantearse el sistema de derechos de propiedad intelectual y también de las entidades de gestión colectiva.
La música que se genera día a día llega cada vez a más usuarios y por lo tanto las decisiones ya no se imponen en la Junta de Directorio de una de las cuatro compañías más grande del mundo.
Los productos masivos si bien siguen existiendo no pueden abarcar todas las expresiones y las necesidades de los consumidores, teniendo que denominar un bien de consumo al arte, pero hecha la salvedad existe un mercado mas amplio para los nuevos artistas y de hecho la decisión de la industria de la música, quizás les generó este lugar que hoy tienen.
Los conflictos que se dan por las deficiencias en las entidades de gestión de derechos de autor hacen que también se generé una desconfianza por el derecho de autor. Esto es complejo de analizar. Lo ideal es que los autores puedan ampararse en el derecho de autor y los instrumentos de propiedad intelectual para poder decidir el mejor destino de sus obras.
La propiedad intelectual debe por estas razones adaptarse a la realidad, ofreciendo mejor protección a los autores y también a los usuarios de los productos que se generan gracias al derecho de autor. Quizás es hora de discutir plazos y formas de uso que se dan a las obras y también verificar las excepciones dadas en el sistema de la propiedad intelectual.
Se plantea un punto de partida donde los músicos y los protagonistas del negocio musical van a presentar su visión y las preguntas que nos interesan para saber cual es el camino que tomará la música en el futuro. La discusión ya esta abierta.
Guillermo Navarro @guillenavarro
Fuente: RedUsers
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